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Una breve introducción a una EBR

18:04:00 Pro EBR 0 Comments

En la primera, así como en los inicios de la segunda década del siglo XXI, los seres humanos y el planeta hemos sido testigos de una profunda crisis económica y de recursos, pero sobre todo de una crisis de valores. La crisis actual se compara con la gran crisis vivida en los años 30 del siglo XX, pero algunos, como el economista y catedrático español Santiago Niño Becerra, han predicho con sus estudios y trabajos que esta crisis es mucho peor que cualquier otra que haya existido, y además es un punto de partida de no retorno a muchas cosas que aún damos por sentadas, especialmente en los países que se auto-denominan como desarrollados, que se han presentado como incuestionables e inamovibles, y que ahora se están volviendo cada vez más lejanas e imposibles dentro de las reglas del presente sistema financiero, monetario y político. Algunas de estas, como el Estado de Bienestar o la Salubridad Básica para todos, que en algunos países es el resultado de una lucha que se ha ganado a lo largo de 100 o 150 años, ¡ahora parecen desvanecerse en meses y días!

Toda esta crisis hace que por estos días la gente viva con gran temor e incertidumbre, que los gobiernos tambaleen y que regímenes completos caigan bajo supuestos actos populares de democracia, que otros entienden como actos agresivos y desesperados de un modelo económico y de un sistema en decadencia, que bajo un paradigma de crecimiento infinito, está por encima de cualquier ser vivo, orden social o capacidad de carga del planeta Tierra, llevándose por delante a la vida misma.

Frente a esta terrible realidad, es obvio que las personas comiencen a buscar alternativas, soluciones o cualquier cosa que sirva para mejorar la situación, así sea en el corto plazo. Por lo tanto, el sistema, siempre atacando la inmediatez, imprime o genera más dinero a través de la creación de deuda (véase el libro Telaraña de Deuda), genera ocio barato para mantener a las masas distraídas, promueve la competencia y el individualismo para hacer que cada quien se preocupe sólo de sí mismo, pero NO brinda soluciones reales y de fondo, pues, en este sistema en el que vivimos, simplemente no existen.

Por otro lado, como medida paliativa y de control, el sistema presente procura una ignorancia generalizada, que mantiene y perpetúa muchas veces de formas insospechadas, formas de pensar diseñadas para que la mayoría de los ciudadanos del mundo permanezcan inmóviles y volubles al estado de opinión maquinado por los medios, ¡inocentes y ajenos al real espíritu de la época o el Zeitgeist que vivimos!

El célebre y denominado “Libertador de América” Simón Bolívar, decía: «nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad». Y bastante razón tenía, pues se observa que frente a la actual crisis no pareciera existir otra alternativa más que seguir ‘sosteniendo’ el insostenible modelo económico actual, así como la proliferación de guerras y conflictos entre naciones, facciones, grupos o individuos, lo cual radica precisamente en el gran desconocimiento (ignorancia) y la falta de claridad de las posibilidades, modelos, conceptos o ideas que la humanidad posee y ha construido a lo largo de su historia en este mundo, que al no saberlas, tristemente nos hace débiles e indefensos frente a nosotros mismos.

Varios autores y pensadores de nuestro tiempo han tratado infructuosamente de buscar salidas a la crisis actual. Dentro de estas propuestas las hay útiles al largo plazo de tantas formas como se pueda imaginar; pero el problema de todas estas propuestas que han aparecido por centenares en los últimos años, es que ninguna de ellas tiene la capacidad de salirse del marco de referencia que nos ha dado el modelo económico presente y sobre todo el sistema actual, pues todas estas propuestas de una u otra forma tienen anquilosadas las formas y medios que hemos utilizado los humanos para construir economías y relaciones sociales, por lo menos durante gran parte de los últimos cinco a seis milenios hasta donde se puede saber (ver más . . . ).

Para dar un ejemplo sobre lo anterior, se puede ver como se cree falsamente que las economías deben obligatoriamente funcionar con dinero o alguna forma parecida del mismo, así como también que las relaciones entre las personas son comerciales o mercantiles, donde alguien vende algo que otro compra, pues se supone que este tipo de intercambio constituye la única base de muchas relaciones humanas.

Teniendo en cuenta el supuesto que presupone el paradigma de la economía y sistema actual y el presunto deber ser para las relaciones entre los seres humanos, vale la pena preguntar: ¿podría existir una economía o modelo económico, que no use ningún tipo de dinero o intercambio comercial? ¿Es posible pensar la relación del ser humano con el planeta y sus congéneres no basándose en la escasez como regla y patrón de conducta? Para responder estas difíciles preguntas es normal que en la mente de muchos no exista una respuesta afirmativa a las mismas, pero, para sorpresa de todos, ¡no es así!

La alternativa existe, y tiene como punto de partida nociones simples y casi intuitivas, que paradójicamente y sin querer, nos remiten a puntos de la historia humana donde la prioridades eran otras, no obstante las tecnologías y conocimientos presentes en esos puntos de la historia humana no eran los actuales, así pues que para responder a las preguntas anteriores de forma afirmativa debemos revisar la idea y concepto poco conocido y relativamente nuevo llamado Economía Basada en Recursos.


La Economía Basada en Recursos, comúnmente abreviada como EBR o RBE (por sus siglas en inglés, Resource-based economy) es una propuesta de vida y sistema de creación de abundancia que usa el método científico aplicado al interés y necesidades sociales. Específicamente, es un sistema global de gestión de recursos, que utiliza los principios de la teoría general de los sistemas, en donde los bienes y servicios están disponibles en forma de patrimonio común para todos los habitantes del mundo sin necesidad de ningún tipo de dinero, crédito, trueque o cualquier otro sistema de intercambio o servidumbre. Además propone basarse en el uso de la automatización avanzada y los más recientes descubrimientos, para realizar los trabajos monótonos, repetitivos, aburridos y peligrosos con sistemas inteligentes y autónomos de distribución, producción y reciclaje, de modo tal que ningún humano esté en situación de riesgo o en actividades sin sentido y pueda dedicar su existencia a edificarse como ser y como miembro de la familia humana.

La premisa principal de este concepto y propuesta de sistema se basa en el hecho de que el planeta Tierra tiene recursos finitos pero suficientes para cubrir las necesidades vitales de todos sus habitantes, si aquellos son gestionados de forma lógica y eficiente, sin usar, ni depender del sistema monetario o de mercados.

Así pues, una EBR sobrepasa al sistema monetario y a la política como la conocemos, como métodos para resolver problemas y planear sociedades, ya que estos se asumen como anticuados, paralizantes y obsoletos; al mismo tiempo, la EBR promueve e impulsa la superación de los mismos encaminándose hacia una organización social horizontal y descentralizada, donde se comprende que todo los individuos son igual de relevantes, y por lo tanto todos tienen por igual la potencialidad de injerencia y participación en todos los aspectos de la sociedad, sin la necesidad de que ningún individuo tenga que competir codo a codo con los demás para lograr su bienestar. En este nuevo sistema económico se hace una revisión del sistema monetario y a todos los tipos de gobierno o gestión social (que incluye por ejemplo al capitalismo, fascismo, comunismo, socialismo, monarquía y cualquier otra ideología económica que utilice dinero y no opere principalmente a través del método científico) señalando que hoy en día solo sirven para generar y perpetuar la escasez, ejercer la negligencia medioambiental y desperdiciar la abundancia de recursos con los que cuenta actualmente el planeta, que actualmente podrían satisfacer las necesidades de todos los seres humanos (de ser gestionados de forma eficiente e inteligente).

La razón de la afirmación previa se basa en el hecho de que todos los tipos de gobierno que actualmente conocemos y se han impuesto en la historia humana, asumen que el planeta tiene infinitos recursos, que el dinero y los sistemas que se generan alrededor de este como los bancos y otros son las únicas posibilidades, y sobre todo, que para que la dinámica económica exista, el consumo cíclico y en espiral ascendente son la regla y parámetro a seguir, así como también la obligatoriedad de sostener ejércitos, policías y cárceles para que el orden establecido se mantenga y se obedezcan doctrinas y modelos inamovibles e irrefutables.(mantener el Status Quo)


El sistema monetario y de valores actual, a su vez, en pos de perpetuarse, retiene la producción de tecnologías que podrían ser beneficiosas para la humanidad al ser estas demasiado costosas en términos monetarios, o simplemente al estar orientadas principalmente al lucro y no al bienestar y servicio humano, generando muchos problemas como ineficacia, insostenibilidad, clasismo, elitismo, violencia, crimen, guerra, corrupción, escasez artificial, contaminación, pobreza, entre otros; que podrían ser evitados si simplemente todos tuvieran acceso a las necesidades básicas y la posibilidad de realizarse como individuos.

En resumen, una EBR se perfila como una solución fuera del marco de referencia presente, la cual a su vez es emergente y plantea el uso de la tecnología, la ciencia, el sentido común y la empatía con el fin de generar un entorno para la raza humana, así como para las otras formas de vida del planeta, que sea sostenible y óptimo.

Para finalizar esta breve introducción a una EBR, se cita al astrónomo, físico, divulgador científico y académico Carl Sagan, quien con sus ideas ha nutrido el concepto y propuesta económica tratada en el presente artículo: «Las viejas peticiones, desde chovinismos raciales, sexuales y religiosos, al rabioso fervor nacionalista, están empezando a dejar de funcionar. Una nueva conciencia se está desarrollando, una que ve a la Tierra como un solo organismo, y reconoce que un organismo en guerra consigo mismo está condenado. ¡Somos un mismo planeta!».


Fuente: http://elgatonegro.economiabasadaenrecursos.co/2012/06/una-breve-introduccion-una-ebr.html

Visitar: https://www.facebook.com/notes/pro-zeitgeist/una-breve-introducci%C3%B3n-a-una-econom%C3%ADa-basada-en-recursos-ebr/329826797108377

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